Calladita más Bonita

Carolina Delgado Ramírez

Ex Diputada


Nuestra naturaleza ante algo que amenace nuestra vida o creencias, debería ser una actitud de defensa, parecería extraño que nos quedemos pasivos y permitamos ser agredidos. Pero aunque parezca raro, es una actitud más común de lo que nos imaginamos, es más muchos y muchas ni siquiera entienden que es su manera de actuar ante ciertas circunstancias de su vida.


Una sociedad machista que reproduce estereotipos, la dificultad de acceso a los recursos económicos, culturales y sociales, entre muchos otros factores, forman y refuerzan lo que se conoce como el síndrome de “indefensión aprendida”, ojo no solo afecta a las mujeres.


Sentirnos incapaces de actuar, de tomar decisiones ante lo que nos sucede en la vida, nos vuelve personas pasivas, pesimistas y depresivas, por ende, con una baja autoestima. Entramos en un círculo de impotencia, en donde se perpetúan la desigualdad de oportunidades entre personas, como por ejemplo entre hombres y mujeres.


Por eso las mujeres que viven de manera permanente una situación de violencia física o sicológica, ya sea en su casa, en el trabajo o en la política; les cuesta entender que, aunque las consecuencias las sufren ellas y las personas cercanas, ellas no son la causa del problema.


Salir de esa realidad resulta complicado, porque, así como se ha aprendido a “no defenderse”, hay que reeducarse para poderlo hacer, más difícil aún porque las circunstancias del entorno rara vez van a cambiar, hasta que nosotras mismas no cambiemos.

Algunos dirían que la mejor medicina de esta enfermedad social es el “empoderamiento”; indudablemente debemos conocer cuáles son nuestros derechos y aprender las habilidades sociales para hacerlos valer.


No solo debemos luchar contra nosotras mismas, cambiando pensamientos pesimistas por positivos, rompiendo con las viejas rutinas y entendiendo que hay alternativas para TODO en la vida, sino también debemos enfrentar la resistencia que esto significa en la sociedad. Quedarnos calladas ya no es una opción ni ver la vida o las que cosas que queremos o aspiramos pasar frente a nuestras narices, sin poder apropiarnos de lo que puede ser nuestro.

No juguemos el juego social actual, debemos superar a los que nos dicen: “Calladita más bonita” o para qué “Luchar contra la corriente”, como mujeres tenemos voz propia y la capacidad de superar cualquier adversidad, nunca un paso atrás.


Para eso nos preparamos y empoderamos, para ser libres de perseguir nuestros sueños!!!