Costa Rica debe avanzar hacia una democracia múltiple o total

Ing. Clinton Cruickshank S., M.B.A.


Los costarricenses por naturaleza son personas amables, gentiles, tolerantes y generosas. Sin embargo, últimamente, se han vuelto hipersensibles, agresivos, groseros; y con la tendencia a reaccionar desproporcionadamente por todo.


Esta nueva actitud que se ha generalizado en nuestra sociedad no es normal, sin duda alguna, es señal de que hoy, algo no anda bien en nuestro país.


EL ADVENIMIENTO DE LA ERA DE LA INFORMACIÓN


La llegada de la era de la información vino a aumentar en forma exponencial el conocimiento al alcance de los ciudadanos; lo que, a su vez provocó un cambio de paradigma en su percepción y en su toma de conciencia de la creciente desigualdad, injusticia y exclusión social que configuran la sociedad costarricense actual. Y a raíz de esa toma de conciencia, ya no se contentan con las “migajas” que les ofrece nuestro actual sistema de democracia, que es una democracia básica y esencialmente electoral. De ahí el creciente descontento, frustración y hasta desesperanza ciudadana.


LA DEMOCRACIA COMO SISTEMA DE GOBIERNO


No hay duda de que, la democracia es el mejor sistema de gobierno que existe. Sin embargo, esta no puede seguir siendo estática en un mundo tan dinámico y cambiante como el actual. Por eso debe evolucionar permanentemente e incluso, anticipadamente, a fin de mantener su relevancia como sistema político.


Hoy, muchos se preguntan: ¿Por qué el populismo se está entronizando en tantos países tan disímiles en el mundo?


Y la respuesta es muy sencilla: “Porque el populismo florece en donde fracasa la democracia”.


Porque cuando esta es incapaz de responder a las necesidades fundamentales de los ciudadanos, el populismo suele “correr” a llenar el vacío. Por lo tanto, para que la democracia sobreviva, trascienda y mantenga relevancia como sistema de gobierno, esta debe responder permanentemente a los anhelos y expectativas de la ciudadanía.


En otras palabras, todos los amantes de la democracia, tenemos que entender que, la única solución para mantener e incluso, reforzar nuestro sistema de convivencia y preservar nuestra democracia, es devolviendo más y más poder a los ciudadanos quienes de por sí, son su legítimo dueño.


No obstante, lo anterior, hoy la democracia está fracasando en casi todo el mundo y por supuesto también en Costa Rica, porque mientras el mundo está cambiando en forma explosiva, nuestra democracia sigue anclada en el pasado, o sea, en la clásica y anacrónica democracia electoral que, por cierto, y para peores males, sigue siendo manipulada en muchas latitudes del mundo.


Se ha dicho hasta la saciedad que los problemas de la democracia se resuelven con más democracia. Sin embargo, hasta ahora dicha máxima ha sido letra muerta, porque, o no hemos entendido el sentido profundo de la misma, o porque ignoramos la trascendencia de esa extraordinaria sentencia.


Más democracia significa profundizarla. Más democracia significa llevarla a una nueva dimensión. O sea, más democracia significa elevarla hacia lo que vengo llamando una “Democracia de Alta Intensidad”, una “Democracia Total” o una “Democracia Múltiple”.


¿Y QUÉ ES UNA DEMOCRACIA DE ALTA INTENSIDAD, TOTAL O MÚLTIPLE?


Una Democracia de Alta Intensidad, Total o Múltiple es el sistema político o de gobierno en el que se devuelve el mayor poder posible a los ciudadanos quienes, por cierto, son su legítimo dueño.


Por eso, urge una profunda transformación de nuestra muy limitada democracia electoral actual, para avanzar hacia una “Democracia Total o Múltiple” que evolucione para abarcar las siguientes metas:


1. Profundizar nuestra actual “Democracia Política”.


Nuestra Democracia Política debe evolucionar hacia una mayor participación e injerencia de los ciudadanos en la toma de decisiones políticas. Para lo cual, además, será preciso establecer más y mejores mecanismos de control en manos de los ciudadanos.


2. Construir una robusta “Democracia Económica”.


Para convertirnos en una Democracia Económica, debemos “crear la tecnología” necesaria para promover e impulsar el acceso de las grandes mayorías a los medios de producción, a las decisiones económicas, a la riqueza y a las posibilidades de desarrollo. Lo anterior puede darse tanto en el plano individual como en el colectivo; y en este caso, una excelente herramienta es por medio del Sector de Economía Social que tiene la capacidad de rescatar e incluir a amplios sectores sociales.


3. Fortalecer nuestra actual “Democracia Educativa”.


Es preciso no sólo proveer educación a todos los sectores de la población, sino, que es indispensable que dicha educación sea de calidad. Por lo tanto, urge una profunda reforma educativa; proceso en el que deberán necesariamente participar diversos sectores de la sociedad, porque ya es hora de que entendamos que: La educación es demasiado importante y estratégica para seguirla dejando exclusivamente en manos de los educadores.


4. Construir una vigorosa “Democracia Productiva”.


Una “Democracia Productiva” es aquella en que todos los ciudadanos, sin excepción, tienen oportunidad de emprender sin mayor limitación.


Nuestro reto y desafío es crear las condiciones necesarias para hacer de Costa Rica una Democracia Productiva, a fin de aumentar dramáticamente la producción y productividad nacional en los próximos años. Y, por cierto, nuestra condición de Democracia Productiva nos ayudará a impulsar y consolidar nuestra Democracia Económica.

HACIA UNA NUEVA CONSTITUCIÓN POLÍTICA


Para que Costa Rica avance hacia una Democracia Múltiple O Total con todos los componentes antes citados, es preciso crear y compartir con el pueblo costarricense, la visión de un nuevo sistema político. Y para eso, será indispensable trazar dicha visión en nuestra Constitución Política para darle sustento, solidez, y mayor viabilidad.


Lo anterior porque nuestra Carta Magna actual no ofrece la visión, el marco de referencia, ni el soporte necesario para responder a los acelerados y explosivos cambios que viene experimentando nuestra sociedad actual; por lo que es imposible que esta responda a los sueños, anhelos y necesidades de los costarricenses, y muy especialmente, de los jóvenes y de los nuevos costarricenses que recién están naciendo.


Por lo tanto, es indispensable que dictemos una nueva Constitución Política que le dé sustento a nuestra nueva Democracia Múltiple o Total.


Agrego y subrayo que tenemos propuestas claras para operativizar las ideas aquí planteadas. Sin embargo, las mismas quedan en el tintero para una mejor oportunidad de tiempo y espacio.


Concluyo señalando y enfatizando que desafortunadamente, nuestra Democracia Electoral actual es tan débil y limitada, que es incapaz de impedir que suframos las grandes patologías sociales de nuestro tiempo, como son: La injusticia, la exclusión y la desigualdad social. Por lo tanto, para salvaguardar nuestro sistema de convivencia, urge avanzar hacia una Democracia Múltiple, o sea, hacia una Democracia Total que no solo nos defienda y proteja contra esas patologías infames, sino que nos ayude a forjar y construir una sociedad más equitativa, y consecuentemente, más sostenible, más armoniosa, y, más feliz.