El Machismo es el Mismo

Carolina Delgado Ramírez

Ex Diputada


No podemos ver la realidad como agrupada por temas, tendemos a pensar que lo que sucede en lo público no es reflejo de lo privado, pero las expresiones de violencia y discriminación que vemos en la sociedad, en todas las actividades de la vida humana, son reflejos de lo que somos como personas, de creencias personales y sociales.


Pero además quiero aclarar, que no son inventos de mujeres, a quienes nos suelen llamar despectivamente “feministas”, o ésta que me hace más gracia “feminazis”, o últimamente generación de cristal (yo???); es la realidad desprendida de datos que como mujeres no podemos inventar.


Como lo indiqué hace unas semanas según estadísticas del Ministerio de Seguridad, del total de aprehensiones del 2019, prácticamente un 20% está relacionado a delitos de violencia contra las mujeres.


Pero todavía para aquellos que consideran que seguimos inventando datos o somos “hipersensibles” ante este tipo de conducta y comentarios, según el “Tercer Estado de los Derechos Humanos de las Mujeres en Costa Rica” del INAMU (2019), en promedio se presentan casi 10 Amparos Electorales mensuales ante el Tribunal Supremo de Elecciones por Vicealcaldesas en ejercicio, en el período 2013-2017 por “Violencia Política por Género” (lamentablemente en Costa Rica esto no está tipificado). Entre las razones principales, son la falta de designación de funciones por el señor alcalde (según establece el Código Municipal), ser invisibilizadas, sufren persecución laboral, trato denigrante, acoso laboral y amenazas no sólo sicológicas sino a su integridad física, a lo cual el TSE solo puede darle una regañadita a los agresores.


Imaginen que esos números solo representan las denuncias de las que se atreven a denunciar y las que no??? Cuántas callan por ignorancia de la ley o por temor a que la violencia incremente.


Pero la Violencia contra la Mujer existe en cada rincón del país y del mundo y no diferencia clase social o nivel educativo, SIMPLEMENTE EXISTE.


Y SI, COMO MUJERES somos “sensibles” ante comentarios que normalizan esa violencia, en los diferentes ámbitos de nuestra vida, desde el hogar, hasta los lugares de trabajo, los partidos políticos y los medios de comunicación, para señalar algunos, diga quien lo diga EL MACHISMO ES EL MISMO.


SI NOS OFENDEN, que nos digan que no somos capaces, que se burlen de nosotras, que nos ignoren, que crean que nos puedan acosar y abusar física, sexual, emocional o patrimonialmente y simplemente que no suceda nada, nos da un sentimiento tan grande de impotencia. Lo peor de todo es que quienes lo dicen o hacen, juran una y mil veces que no es una ofensa lo que han expresado o realizado, ES DIFICIL ENTENDER QUE HAN VIVIDO TODA SU VIDA EQUIVOCAD@S.


Y para nosotras CALLAR NO ES LA SOLUCIÓN, no tener el coraje para señalar o denunciar lo que sucede nos hace cómplices, no hay excusas para no hacerlo; el respeto de los derechos humanos es lo más importante, para que podamos vivir una vida plena sin discriminación ni violencia.