El nuevo liderazgo político del Siglo XXI

Ing. Clinton Cruickshank S., M.B.A.


Comienzo señalando que se trata de uno de los diez temas del “Curso de Liderazgo Político del Siglo XXI” que hemos preparado, y que, venimos impartiendo desde hace algunos años para la capacitación de nuevos líderes políticos. Por lo tanto, reconozco que este espacio apenas alcanza para realizar un rápido sobrevuelo por esta materia tan estratégica para la buena gobernanza.


La explosión tecnológica, especialmente en el campo de la información, ha venido revolucionando casi todos los espacios del quehacer humano. Y, por lo tanto, el liderazgo político no ha escapado el impacto de esa vorágine o torbellino de vertiginosos cambios tecnológicos. Porque, por ejemplo, en los últimos años, la Internet y las redes sociales acabaron de desnudar y de acelerar el proceso de desmitificación de los líderes políticos y gobernantes, no sólo en Costa Rica, sino, en el mundo entero.


Es así como, aquellos líderes políticos que otrora eran como “dioses del Olimpo”, cuya “morada sagrada” los situaban fuera del alcance del ciudadano común, han sido “bajados a la tierra”, a morar entre los “mortales”, quienes ya se percataron de que éstos, al igual que ellos, son de carne y hueso.


El verlos tal cual son, y en general, con más defectos que virtudes, ha llevado a los ciudadanos a desconfiar de ellos, y, por lo tanto, estos, ya no dan por sentado que sus gobernantes, aquellos antiguos “dioses idealizados e inalcanzables”, reúnen las cualidades y condiciones necesarias para representar sus más sagrados intereses.


Todo lo anterior, aunado a una serie factores adicionales tales como, la deshonestidad, la falta de integridad en general; y, el engaño y la mentira, se confabularon en contra de muchos líderes políticos para desvestirlos de toda credibilidad en los últimos tiempos.


De tal manera que el deterioro del viejo estilo de liderazgo tradicional ha sido inexorable e irreversible, ante lo cual, es preciso diseñar una nueva estrategia para formar, forjar y potenciar un nuevo tipo de liderazgo; ya no desde el Olimpo, sino, aquí en la tierra, morando entre los “mortales”. Y ese es el gran reto y desafío de los partidos políticos si pretenden que sus líderes y la política misma, recuperen relevancia frente al ciudadano.


Por eso, urge el planteamiento de una nueva estrategia y de una nueva cultura de liderazgo político. Se trata de una novedosa forma de gobernar, con una visión remozada, para que los líderes políticos sean capaces de volver a inspirar e ilusionar, y, de hacer brotar y renacer nuevos sueños y esperanzas entre los ciudadanos.


¿Y qué forma deberá tomar el Liderazgo Político del Siglo XXI?


El paradigma tradicional del viejo liderazgo se basa en el supuesto de que los ciudadanos desprovistos de toda iniciativa son inútiles e incapaces de velar por sí mismos, y que, por lo tanto, necesitan de líderes paternalistas que los tome de la mano y resuelvan sus asuntos por ellos.


Sin embargo, los líderes que cobrarán relevancia en el futuro serán los capaces de reconocer las enormes fortalezas, aptitudes, genio y talento de los ciudadanos, y que, están dispuestos a trabajar de la mano con ellos en la búsqueda de grandes metas y destinos promisorios.


Con el viejo liderazgo político, los líderes recibían una delegación de poder, lo que les permitía actuar en nombre de los ciudadanos con amplios niveles de autonomía. Hoy la ciudadanía desea líderes que sean activos defensores de sus intereses y necesidades. De allí que, la tendencia es la de imponer límites al ejercicio del liderazgo político. Límites basados en la idea de que deberán rendir cuentas a sus conciudadanos por el mandato que reciben, e incluso, la posibilidad de removerlos, si dicha rendición de cuentas no es satisfactoria.


De esta manera que, el liderazgo político del Siglo XXI estará determinado por una doble condición a saber:


  1. Por un lado, por los nuevos límites que la sociedad impondrá a los líderes como resultado del mandato por el que deberán rendir cuentas, y

  2. Por la posibilidad de ser removidos, en caso de que su rendición de cuentas no sea del todo satisfactoria.

Por lo tanto, el nuevo líder político del Siglo XXI tiene el enorme reto de reconquistar el respeto y la confianza de los ciudadanos; confianza sin la cual no será posible ejercer un liderazgo real y eficaz. Sí, se trata de una tarea nada fácil, pero posible. Porque para lograr lo anterior, éste deberá reunir una serie de atributos que los ciudadanos anhelan ver en sus líderes desde hace mucho tiempo. Atributos tales como:


  • Que sean honestos e íntegros

  • Confiables y predecibles.

  • Genuinamente interesados en la gente, y singularmente en los más necesitados.

  • Que sean apasionados, especialmente, por el bien común.

  • Que sean verdaderos servidores dispuestos al sacrificio.

Como se puede constatar, se trata de atributos viejos y ampliamente conocidos por todos. Sin embargo, por años estos han sido ignorados y desdeñados por la mayoría de nuestros líderes.


De tal manera que, contrario al decadente estilo de liderazgo del pasado Siglo XX, el Nuevo Liderazgo Político del Siglo XXI deberá rendir culto permanentemente a la verdad.


Características adicionales del Nuevo Liderazgo Político del Siglo XXI


Las siguientes son algunas características adicionales que deben reunir los líderes políticos del Siglo XXI:

  1. Disciplinados, diligentes y perseverantes.

  2. Ser estudiantes perennes, y, eternos y consagrados educadores.

  3. Estudiosos, leídos y con sólidos conocimientos generales. Sobre todo, en política, economía, sociología, historia, arte y cultura universal, etc. Y con una gran visión de futuro.

  4. Firmes e implacables en la batalla, pero, magnánimos y misericordiosos en el triunfo.

  5. Creyentes (no religiosos que no es lo mismo), compasivos y muy sensibles a las necesidades de los demás.


Liderazgo Político Total


El Liderazgo Político Total o Completo es un concepto que acuñamos hace algunos años, ante la necesidad de diferenciar a los líderes de eficacia integral, de los de muy limitado alcance.


¿Qué es un Líder Político Total?


Un Líder Político Total o Completo es un líder con una visión global y panorámica, que es capaz de ver la sociedad en “su todo y sus partes” como un sistema dinámico, completo y complejo; y que entiende las relaciones intrínsecas entre ellas.


Las anteriores cualidades son las que justamente lo capacita para tomar acciones de gobierno de efectos incluyentes que impacten a todos.


Así pues, con la enorme complejidad de nuestro país, potenciada por la indisoluble unión entre el entorno interno y externo gracias al envolvente fenómeno de la globalización, es preciso que nuestros gobernantes sean Líderes Políticos Totales, con una amplia visión, y una gran capacidad de anticipación y de gestión. Porque sólo así podremos enfrentar con éxito al complejo laberinto de la gobernanza del Siglo XXI, y, avanzar hacia la construcción de una nueva Costa Rica que funcione para todos.

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