El Péndulo del Bienestar Social: Hacia una Costa Rica que funcione para todos

Ing. Clinton Cruickshank S., M.B.A

He llegado a la conclusión de que la Exclusión Social y la Inclusión Social están situadas una en cada extremo entre los que oscila lo que he bautizado con el nombre del “Péndulo del Bienestar Social” (PBS). Porque en el tiempo y bajo ciertas condiciones éste suele oscilar entre ambos extremos.


Desde el nacimiento de nuestra República hasta finales de los años 40 del siglo pasado, el PBS se mantuvo casi fijo en el extremo de la Exclusión Social. Pero a partir de la promulgación de las Leyes de las Garantías Sociales, y luego, la Revolución del 48, la Fundación de la Segunda República, y la creación de una serie de instituciones tales como: El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), el Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (INVU), la Ley General de Agua Potable y el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillado (A y A), entre otras; por primera vez en nuestro país, el PBS empezó a moverse hacia el extremo de la Inclusión Social.


Sin embargo, a partir de los años 80-90 del siglo pasado, el PBS dejó de avanzar, éste se detuvo, e inició su viaje de regreso hacia el extremo opuesto, alejándose nuevamente del extremo de la Inclusión Social. De tal manera que hoy, se ha desplazado rápida y peligrosamente hacia el extremo de la Exclusión Social.


Por lo tanto, y dado que nuestro sistema de convivencia está seriamente en peligro, uno de nuestros principales retos y desafíos como sociedad es hacer desplazar el PBS hacia el extremo de la Inclusión Social y mantenerlo fijo y permanentemente anclado ahí.


¿Y cómo lograrlo?


Primero es indispensable que los líderes políticos y gobernantes entendamos las siguientes 2 verdades fundamentales:

Primera verdad fundamental:


“El mayor problema de los pobres no es la falta de lo mínimo para salir adelante, su mayor problema es la falta de esperanza”.

Lo anterior por cuanto la esperanza es una excelente medicina, es un enorme incentivo para seguir adelante, y es sin duda, el mejor tónico para el espíritu humano.


Por eso, hoy, otro de los mayores retos y desafíos de los líderes políticos, es devolver la esperanza a nuestros compatriotas, especialmente, a los pobres.


Tenemos que lograr que los costarricenses se la crean, o sea, que crean en sí mismos y en sus propias capacidades, y que sepan que podrán confiar en un estado que ojalá los apoye, pero que ciertamente, no los estorbará en el proceso de realización de sus sueños.


Sí, tenemos que devolver la esperanza a los pobres


Segunda verdad fundamental:


Los pobres en el fondo no andan buscando regalos, sino, oportunidades para salir adelante y vivir dignamente como todos los demás.

Por lo tanto, en vez de nuestra actual sociedad fundada en regalos o dádivas para los pobres, es preciso construir una nueva sociedad basada y cimentada en el principio de:


“Ayudar a la gente a ayudarse a sí misma”.


Un concepto clave:


Por otro lado, uno de los conceptos que urge horadar en todos los sectores de nuestra sociedad, sean estos: Líderes políticos, gobernantes, empresarios, profesionales, gremios, y sociedad civil en general; para que forme parte de su cultura, de su “psique colectiva”, de su mismísimo ser, es que:


“El bienestar humano debe ser el fin último de la actividad económica”.


Dos tareas claves que debemos imponernos:


Primera Tarea Clave:


Debemos crear una sociedad en que todos los costarricenses tengan la libertad y oportunidad de emprender.

Sin embargo, noten que hoy, no existe libertad para emprender en Costa Rica. ¿Y por qué no?, Porque en vez de ser un “Estado Facilitador”, hemos convertido a Costa Rica en un “Estado Obstructor”.


Segunda Tarea Clave:


Debemos crear un robusto programa que subsidie la “Creación de Riqueza”, en vez de seguir “Subsidiando la Pobreza”.

Y aquí vale la pena señalar para recordar que, el subsidio es una ley natural, porque todo lo que se subsidia aumenta.


Veamos dos ejemplos:


  1. En el pasado cuando exportábamos muy pocos productos, y, a muy pocos países destino, decidimos subsidiar la exportación con los famosos Certificados de Abono Tributario (CAT), y consecuentemente, nuestras exportaciones aumentaron al grado de que, de exportar alrededor de 150 productos a unas dos docenas de países, hoy, exportamos más de 6.000 productos a más de 150 países en el mundo.

  2. Asimismo, cuando la cobertura boscosa del país estaba seriamente en peligro, subsidiamos la siembra de árboles y la conservación de bosques con Certificados de Abono Forestal (CAF), y hoy nuestro país posee la cobertura boscosa comparable a la que teníamos a mediados del siglo pasado.


El Subsidio a la Pobreza


Años atrás, en nombre del estado benefactor, cometimos el error de iniciar una serie de programas de subsidio a la pobreza. Y para ese fin, creamos alrededor de dos docenas de instituciones y más de tres docenas de programas para subsidiar la pobreza. ¡Y adivinen qué!, sí, bingo, en lugar de disminuir la pobreza, lo que logramos fue aumentar la pobreza. Y hoy tenemos alrededor de 1.200.000 pobres en Costa Rica. Porque recuerden que el subsidio es una ley natural, y, por lo tanto: todo lo que se subsidia aumenta.


Por eso, urge un cambio de 180°, eliminando los programas que actualmente siguen subsidiando la pobreza, y con esos inmensos recursos con los que hasta ahora hemos hecho más daño que bien, diseñar e implementar un robusto programa de “Subsidio a la Creación de Riqueza” a nivel de Micro, Pequeña y Mediana empresa, a fin de aumentar la creación de riqueza entre la gente común y corriente. Y de esta manera mantendremos el Péndulo del Bienestar Social permanentemente anclado, fijo en el extremo de la Inclusión Social. Y así saldremos de una vez por todas del odioso círculo vicioso de la pobreza. Entonces, y sólo entonces, Costa Rica será un país que funciona para todos.