El sindicalismo en el cual creemos y que practicamos: La propuesta CRISOL

(Parte 3)

Albino Vargas

Secretario General de la ANEP


Aportes para una Costa Rica inclusiva y solidaria es el nombre con el cual se registra otra experiencia de formulación de políticas públicas para la inclusión social, a favor del bien común y para atajar el crecimiento de la desigualdad; proceso que se generó desde la ANEP, en el marco de lo que serían las elecciones presidenciales y legislativas de febrero del año 2006.


Esta experiencia se conoció, comúnmente, como la propuesta CRISOL (Costa Rica Inclusiva y SOLidaria -nótese las mayúsculas-); siendo ésta la primera vez que tal expresión-concepto sociopolítico se utilizó.


El lema “Por una Costa Rica inclusiva y solidaria” surge a partir de esta experiencia de propuesta social alternativa al enfoque neoliberal del desarrollo; pasándose, luego, a ser una consigna-eslógan que se emplearía, tiempo después, en la política nacional, al adoptarse por el Partido Acción Ciudadana (PAC), en su primer gobierno (si mal no lo recordamos).


El lema “Por una Costa Rica inclusiva y solidaria”, de un modo u otro, se ha venido utilizando por grupos político-sociales, personalidades e individualidades que, de diversas maneras, expresamos disenso con relación a la oficialidad político-económica, hegemónico-dominante, a lo largo de los últimos gobiernos.


La propuesta CRISOL dada a conocer el 10 de agosto de 2005, contó con la firma de costarricenses notables y conscientes de que el camino que llevaba nuestro país, a ese año, no era el adecuado para las mayorías.


Muchos se sorprenderían hoy, a 14 años después, de reparar en quienes firmaron la propuesta CRISOL. Uno de ellos llegaría a la Presidencia de la República: don Luis Guillermo Solís Rivera.


Otro connotado ciudadano firmante de este documento-propuesta, es el actual Presidente Ejecutivo de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), don Román Macaya Hayes.


En cuanto a organizaciones, junto a la ANEP, patrocinaron la propuesta CRISOL, el Consejo Nacional de Cooperativas (Conacoop), el sindicato más grande del ICE, Asdeice; y la Federación de Estudiantes del Instituto Tecnológico de Costa Rica (Feitec).

En ese momento, 2005, se definieron ocho principios por una nueva Costa Rica. Se les compartimos para que usted constate cuánto acierto había en ese entonces en alzar las banderas de la inclusión social; y, cómo estamos en la actualidad como sociedad. Solamente compare…


  1. El bienestar del ser humano, la sustentabilidad ecológica y el logro del bien común son los objetivos fundamentales de la política pública.

  2. La convivencia de los costarricenses debe fundamentarse en la justicia social, la solidaridad, el diálogo social y el respeto de todos los Derechos Humanos.

  3. La igualdad de oportunidades, la equidad, el respeto a la diversidad y la inclusión social, así como la productiva.

  4. La defensa de la soberanía nacional, el comercio justo, la cooperación, el derecho internacional y la paz.

  5. El fortalecimiento de la democracia representativa, la profundización de la democracia participativa y el desarrollo de una cultura de rendición de cuentas.

  6. El estado social de derecho como principal promotor del desarrollo económico, social y cultural.

  7. La universalidad, la solidaridad y la equidad de los servicios públicos esenciales como un derecho para todas las personas.

  8. La ética pública como medio para establecer, delimitar y renovar las relaciones entre las personas y su comunidad basadas en el respeto, la justicia social, la solidaridad y los Derechos Humanos como normas fundamentales.

Se hizo un gran esfuerzo y se definieron ocho criterios estratégicos para la operación de las políticas públicas. Todos tienen hoy en día extraordinaria vigencia.


En cuatro grandes apartados, la propuesta CRISOL expresaron el afán central de motivación para un esfuerzo de reflexión, de análisis, de estudio y de formulación de tantos costarricenses: 1) Política productiva y económica: por un crecimiento justamente distribuido. 2) Política social: hacia la redistribución de oportunidades. 3) Reforma política para una gobernabilidad democrática. 4) Relaciones internacionales.


Como usted habrá notado, y si ha seguido nuestros dos artículos anteriores publicados en La Pluma CR, el sindicalismo en el cual creemos y que practicamos, tuvo un fuerte salto de calidad al formularse la propuesta CRISOL. Se mostró, además, una sólida capacidad convocante de mentes pensantes de procedencia político-social diversa; como diversa debe ser la construcción del camino que nos libere del lodazal de la exclusión social en que nos tienen empantanados.

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