El sindicalismo en el cual creemos y que practicamos (parte 2)

Actualizado: 24 de jul de 2019

Albino Vargas

Secretario General de la ANEP

En este nuestro segundo comentario para la publicación digital La Pluma CR (www.laplumacr.com), les contamos de otra experiencia de carácter propositivo, en el marco del concepto sociopolítico de Diálogo Social y Negociación Efectiva; dado a conocer el 5 de marzo de 2010, entregado a quien ese momento era la persona electa para la Presidencia de la República.


Efectivamente, la señora Laura Chinchilla Miranda se apersonó, en ese cargo de mandataria electa, a la sesión de la fecha del Consejo Consultivo Nacional (CCN), de la ANEP y se le entregó el documento titulado “Planteamientos sindicales para la recuperación de la inclusión social y de la solidaridad; para la promoción del bien común”.


En 49 párrafos-puntos, los “Planteamientos sindicales para la recuperación de la inclusión social y de la solidaridad; para la promoción del bien común”, iniciaron con este más que premonitorio concepto:


“La concentración de la riqueza y el rápido crecimiento de la desigualdad, constituyen el problema más grave que enfrente hoy la sociedad costarricense. Este problema vulnera directamente el bienestar de la mayoría de la población. Es, además, generador de violencia e inseguridad ciudadana; y amenaza con devolver a Costa Rica al país latinoamericano promedio que fue durante la primera mitad del siglo veinte”.


¿Quién se habría imaginado que, 9 años después, Costa Rica estaría ubicado en el top ten de los diez países más desiguales del planeta?


¿Quién podría haberse percatado, en ese entonces (año 2010), aparte de la ANEP, de que, en materia de desigualdad social Costa Rica retrocedió 40 años, según datos dados a conocer en 2018?

Los “Planteamientos sindicales para la recuperación de la inclusión social y de la solidaridad; para la promoción del bien común”, se dividieron en varios ámbitos de contenido:


En el primero, El cumplimiento y la tutela efectiva de derechos, hablamos de la importancia de la estabilidad en el empleo público (hoy más que amenazada); el ejercicio de la Libertad Sindical e instrumentos para enfrentar la discriminación en el empleo: hoy tenemos la Reforma Procesal Laboral, dichosamente.


El segundo ámbito consideró hablar del tema de Políticas públicas para una mejor distribución de la riqueza; destacando la necesidad de Política Salarial que contemplara, por una parte, la recuperación del poder adquisitivo; y, por otra, la necesidad de un nuevo salario mínimo plenamente respetado.


¿Cómo no podíamos, hoy en día, a partir de ese año 2010, considerar que somos el décimo país más desigual del planeta? Vivimos tiempos de congelamiento salarial y amenazas de rebaja al salario mínimo formuladas por el ministro del sector privado dentro del actual gobierno Alvarado-Piza.


En ese entonces, nos atrevimos a proponer un plan solidario para rescatar a personas altamente endeudadas. Hoy, la generalidad de la sociedad tica vive espantosos niveles de endeudamiento y es expoliada al máximo con los intereses de usura, especialmente en tarjetas de crédito.


Igualmente, en ese documento de la ANEP del año 2010, expresamos criterios sobre una real política de empleo, novedosos y desafiantes en ese entonces; pero de una actualidad impresionante. Veamos:


Transformación del Banco Popular y de Desarrollo Comunal (BPDC); recuperación de la función socioproductiva del sistema financiero; un nuevo papel para el Banco Central de Costa Rica (BCCR); garantizar la seguridad y la soberanía alimentario y el empleo agropecuario; promoción del consumo responsable nacional, y promoción de mercados locales justos (campaña “hecho en casa”).


Además, hablamos de la propiedad comunitaria en las comunidades costeras y otras formas de acceso a la propiedad; de la necesidad de un diálogo nacional sobre el transporte público; y, de que con relación a la oferta de empleo se propone la corresponsabilidad social y el trabajo decente mediante infraestructura social de cuido.


¡Increíble! Tiempo de después, ya en la Administración Chinchilla Miranda, la política pública empezó a considerar la Red de Cuido.


Finalmente, nuestra acción propositiva a la altura de ese año 2010, incluyó formulaciones para una política integral de protección mediante la seguridad social; y, contenidos para una transformación tributaria estructural.


Y, nuevamente, de manera premonitoria y en cuanto a este asunto de la transformación tributaria estructural, indicamos en ese 2010: “Se requiere un cambio estratégico hacia un sistema impositivo de carácter progresivo que, al menos inicialmente, desacelere el veloz proceso de concentración de la riqueza y del crecimiento de la desigualdad y de la exclusión sociales”.


¡Vea usted! Este apartado del análisis sociopolítico con visión de clase trabajadora, con propuesta responsable, es parte del sindicalismo en el cual creemos y que practicamos. Sabemos que esto ha sido molesto para los sectores dominantes más retrógrados y antidemocráticos.


Los artículos y comentarios expresados en las columnas de opinión de esta Revista, son responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente nuestra posición.