Era de terror

Carolina Delgado Ramírez

Ex Diputada


La conmemoración del Día Internacional de la Mujer parece ser más que un día de alegría por los avances en el reconocimiento de los derechos de las mujeres una señal de alerta que nos obliga a la reflexión, en Costa Rica y el mundo.


Hoy, vivimos una “Era de Terror”, a pesar de lo que digan las autoridades, la inseguridad nos llega hasta los huesos, nos roban, nos agreden, nos violan, nos raptan y nos matan.


No vivimos tranquilas en ningún lado, ni el “hogar” es un lugar seguro para muchas, menos el bus, el trabajo, los centros educativos y por supuesto ni las vías públicas.


Yo no puedo imaginarme, que vida puede tener una mujer que es violentada en su casa; golpeada, humillada, violada y también tener que salir a la calle y pensar que puede vivir lo mismo, ¡¡¡¡¡¡simplemente QUE TERROR!!!!!!


Eso pensando en la “Inseguridad Física” y cuando pensamos en la “Inseguridad Emocional”, cuando somos invisibilizadas en nuestros trabajos u organizaciones, en el mejor de los casos sino es que somos acosadas laboral y políticamente.


Hace unos días me comentaba una amiga, que era acosada laboralmente y para poder incapacitarse y recibir atención sicológica, “debía presentar una nota de su jefe superior, SU AGRESOR, para que le pudieran brindar la atención”, la cosa más descabellada, cómo le iba a ir a pedir a “su agresor” que le firmara una nota donde reconocía que la acosaba laboralmente.


Pero además, creo estamos esperando una reacción de los responsables de la seguridad de las y los ciudadanos, estoy segura que no podemos ponerle un policía a cada persona, pero si pueden haber estrategias de seguridad con las municipalidades, desde mejorar la calidad de las aceras, iluminar zonas de alto riesgo y en horas de mayor actividad delictiva tener mayor respaldo de la policía municipal o la fuerza pública, entre muchas otras cosas, PERO ESPECIALMENTE DEBEN CREERLES A LAS MUJERES CUANDO DENUNCIAN.


A la par de esto, todavía están pendientes una serie de reformas legales que tipifiquen ciertos comportamientos sociales, porque hemos visto la violencia contra las mujeres de manera separada, así una ley intenta complementar a otra, pero no hemos logrado tener una visión integral del problema, como por ejemplo no se ha tipificado la “violencia política por género”, que debió aprobarse al momento de realizar las reformas para INTENTAR lograr una participación paritaria en la política partidaria y en los procesos de elección popular, bajo la primicia que a “mayor participación más violencia”, sabemos que la participación paritaria ha quedado en simples intenciones, ante la posición de los mismos partidos políticos y de las instituciones democráticas que deberían garantizar su cumplimiento.


También es URGENTE fortalecer estructuras y organizaciones como el INAMU, la Fiscalía de Género, las Oficinas Municipales de la Mujer (que están desapareciendo), entre otras, para que den un verdadero acompañamiento a las mujeres, ya que hoy tienen una acción “muy tímida” e inexistente en la mayoría de los casos, no sólo para hacer denuncias, sino dar acompañamiento legal y emocional, e intentar que al menos las leyes existentes se cumplan, realmente nos quedan debiendo.


Merecemos vivir sin violencia de cualquier tipo y en pleno disfrute de nuestros derechos, comparto lo expresado por Rosa Luxemburgo:


“Por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres”


Los artículos y comentarios expresados en las columnas de opinión de esta Revista, son responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente la posición de La Pluma CR.