Hoy por tí, mañana por mí

Carolina Delgado Ramírez

Ex Diputada


A pocos días de las elecciones municipales, y escuchando debates en los diferentes medios, en casi todos los cantones se repite que los mayores problemas son la inseguridad, la falta de oportunidades de desarrollo económico de las y los habitantes del cantón, infraestructura, así como la transparencia en el manejo de los fondos públicos y la vocación del gasto municipal.


En Costa Rica, según el INEC (Encuesta Nacional de Hogares, ENAHO 2019), el porcentaje de hogares con jefatura femenina, en la zonas urbanas es del 44.42% y en las zonas rurales del 32.03%, es decir que en más de una tercera parte de los hogares en Costa Rica, somos las mujeres las responsables de llevar el sustento económico y velar por el bienestar de la familia.


Por eso debemos preguntarnos, cuál es la oferta política que nos ofrecen los diferentes partidos políticos para este proceso de elección que permita mejorar nuestra calidad de vida.

Si nos centramos en lo repetido una y otra vez por las y los diferentes candidatos, estamos seguras que con lo que planean hacer desde la municipalidad pueden atacar los altos índices de violencia que viven las mujeres en sus comunidades y hogares? así como ayudar a las mujeres jefas de hogar desempleadas desde el municipio?


Uno de los principales instrumentos país para atender y atacar las diferentes problemáticas de las mujeres desde los gobiernos locales, han sido y son las Oficinas Municipales de la Mujer (OFIM), que fueron creadas hace más de 3 décadas en el marco del Plan Nacional de Prevención y Atención de la Violencia Intrafamiliar PLANOVI, que posterioremente en 1998 “su creación” se formalizó en la ley de creación del INAMU.


Inicialmente se concentraron en ayudar a las mujeres que sufrían violencia intrafamiliar e informar de los derechos que tenemos, pero 30 años después, según información del INAMU, muchas de las ya establecidas les dieron un enfoque más amplio e incluyeron una serie de actividades de todos los grupo vulnerables, bueno que ese es el menor de los males, porque en el 17% de las corporaciones municipales las OFIM están cerradas del todo:


“A octubre 2019, habían sido constituidas 84 OFIM en diversas municipalidades de Costa Rica, 70 de ellas se encuentran en funcionamiento. En la actualidad, un total de 28 de éstas instancias tienen un nombre diferente a Oficina Municipal de la Mujer; y se denominan: Oficina de bienestar social, mujer y familia, Oficina de desarrollo social / proyección/ gestión/ asistencia social, Oficina de desarrollo humano, etc.” (INAMU, 2019)


Me pregunto, cuál podría ser la política en relación a las mujeres en aquellos cantones o distritos que hoy tienen formalmente cerrada la Oficina Municipal de la Mujer, como son los casos de los cantones de: Dota, Guatuso, Jiménez, León Cortés Castro, Los Chiles, Santa Bárbara, Sarapiquí, Río Cuarto, San Mateo y Turrubares, así como en los distritos: Lepanto, Paquera y Peñas Blancas. Pero en otras municipalidades solo están en el papel, porque según me han comentado las OFIM tienen un “cierre técnico” al no designarles presupuesto y a llevar prácticamente a cero su capacidad de acción. Será que la de mi cantón está trabajando?????


Ahora según el índice de Gestión Municipal de la Contraloría General de la República, prácticamente todos esos cantones pertenecen al Grupo D, que son los cantones con menor presupuesto e índice de Desarrollo Humano Cantonal (IDHc). Siendo una excusa su poca capacidad financiera para ejecutar a lo que están obligados, pero a su vez son los cantones con mayor necesidad de ejecución de políticas a favor de las mujeres.


En este preciso momento, es cuando una se pregunta, para qué se promueve y se vota una ley, asumo con la intención de cumplirse, porque haciendo un análisis rápido del Código Municipal, una de las atribuciones principales definidas para las Municipales en el Artículo 4, es:


“Impulsar políticas públicas locales para la promoción de los derechos y la ciudadanía de las mujeres, en favor de la igualdad y la equidad de género”


Reforzado en los artículos 13 y 14 del mismo Código, establece que el Concejo Municipal (regidoras y regidores) debe aprobar el Plan de Desarrollo Municipal y el Plan Anual Operativo, presentado por la Alcaldía; ambos deben incorporar políticas y acciones que permitan promover la igualdad y la equidad de género, para lo que deben realizarse las previsiones presupuestarias requeridas, para su ejecución. Como vemos esto es una responsabilidad no solo de la alcaldía sino de las y los regidores, es decir de TOD@s.


En serio, no existen excusas para no cumplir la ley, para no buscar el beneficio de la mitad de la población de los distritos y cantones que se va a representar y que HOY TOMAN la decisión de quien va a administrar su cantón los próximos 4 años.


Debemos tomar conciencia, no solo las mujeres que vamos a ir a votar en las próximas elecciones municipales, de lo que los diferentes partidos políticos proponen y en qué se comprometen. Sino que todas aquellas mujeres que hoy aspiran a un puesto municipal, del compromiso que deben tener con su género y de la responsabilidad legal que eso significa.


Es terriblemente triste ver que pocas mujeres candidatas o municipalistas, levanten la voz por nuestros derechos. Como dicen por ahí, hay que ponerse los anteojos de la responsabilidad, de la sororidad(*) y de la equidad e igualdad, el mundo gira más rápido de lo que imaginamos, “hoy por ti, mañana por mí”.


(*) El término sororidad se refiere a la hermandad entre mujeres con respecto a las cuestiones sociales de género. Sororidad es un término derivado del latín soror que significa hermana. Es un neologismo empleado para hacer mención a la solidaridad que existe entre mujeres, especialmente, en las sociedades patriarcales.