Irresponsable es usted, Señor Presidente

Jonathan Flores Mata

Criminólogo

Directivo Nacional de ANEP


El Presidente de la República, don Carlos Alvarado Quesada, usualmente extiende manifestaciones cuyo contenido las convierten en un objeto de análisis obligatorio, por el mensaje real que las mismas encierran. Recientemente, ante los cuestionamientos, que, dicho sea de paso, llueven sobre él cual tormenta huracana, ha afirmado en tono de papá regañón que es irresponsable oponerse a más impuestos.


Evidentemente, tan directa aseveración despierta diversos tipos de reacciones, en todos los niveles, personalidades del mundo de la política, economistas, periodistas, organizaciones sociales y, por supuesto, la ciudadanía. Se puede apreciar desde el fervor fanático de quienes están comprados para defender los intereses económicos de los que no dan la cara, el oportunismo político de ciertas personalidades, hasta el rechazo profundo de la rotunda mayoría del pueblo.


Desde ANEP, lo primero que se activó fue nuestra memoria; y es que, el vetusto cuento de que la situación es insostenible si no se acuerpa la ocurrencia del gobierno de turno, no es nuevo. Por solo dar algunos ejemplos recordemos: el combo ICE, el TLC (sigo esperando mi Ferrari por cierto), el paquetazo fiscal (Ley 9635) y ahora el FMI con todo lo que ello conlleva.


Los salarios congelados, condiciones laborales cada vez más desventajosas (en lo público y privado por igual, no se dejen engañar todos estamos siendo mancillados), la canasta básica más cara, los medicamentos más costosos, la gasolina con precios elevados, los pasajes del autobús igual…Es decir, el costo de la vida en general, incrementándose rápidamente, en medio de una crisis de desempleo, más la pandemia. Y el señor Alvarado nos dice irresponsables por no querer aceptar que machaquen más nuestra humilde calidad de vida. ¡Irresponsable es usted señor presidente, por empobrecer más al país!


La evasión, la elusión, las exoneraciones, renta global, impuesto a capitales golondrina y los activos que mueve el crimen organizado representan una cantidad de dinero que le permitiría a Costa Rica no solo vivir sin deuda, sino hasta aumentar la calidad de vida en general del pueblo. Don Carlos Alvarado dice que las exenciones y exoneraciones son legales y que hay que trabajar en eso. ¿Y por qué no se promovió primero el proyecto de ley para cambiar esto? Nos gustaría ver que se le dé la misma fuerza de impulso que se le dio al enorme engaño que es la Ley 9635. Y el señor presidente nos llama irresponsables por oponernos a pagar lo que a los ricos les permiten evadir. ¡Irresponsable es usted señor presidente, por representar al gran capital y no a los que le dieron el voto!


Al referirse al recorte del gasto, de inmediato las propuestas que saltan sobre la palestra de parte del Ejecutivo se enfocan en la afectación directa de los salarios de las y los trabajadores del sector público. Las ideas redundan en quitar anualidades, quitar incentivos, quitar ascensos, quitar instituciones, quitar personal…quitar y quitar, esa es la ideología presidencial. Ah, pero para recortar gasto no tocan los millones que le pagan en publicidad a ciertos medios de comunicación. No se recortó el gasto de los cientos de millones desperdiciados en el proyecto inútil de entrar al club de países ricos (OCDE). No se recortó el gasto de las asesorías ofrecidas a los conocidos de siempre. No se recortó lo destinado a la oficina de espionaje (UPAD). Y ahora se tiene el capricho de un tren eléctrico, por encima de la situación del país. Y el señor presidente nos señala de irresponsables por oponernos a sacrificarnos por su pésimo manejo de las prioridades. ¡Irresponsable es usted señor presidente, por denigrar a la clase trabajadora para mantener los negocios de otros!


El señor presidente, con lenguaje corporal duro y altanero, reflejando el autoritarismo que posee su ser, agravó el tono de su vos y le dijo a la población que somos un montón de irresponsables por oponernos a los impuestos. Costa Rica entera sufre una crisis, soporta los estigmas de un ataque sistemático e integral contra la clase obrera, en lo administrativo, en lo político y hasta en lo judicial. Simultáneamente, otros, dueños de exorbitantes cantidades de dinero, o se ven favorecidos de las políticas gubernamentales, o son obviados intencionalmente de la lista de aportes y sacrificios que se requieren para salir adelante.


Y el señor presidente nos señala de irresponsables por oponernos a la desigualdad social y a su descarada representación de las clases económicamente poderosas. ¡Irresponsable es usted señor presidente, por estafar a Costa Rica!