Los tres principales obstáculos para el desarrollo de Costa Rica

Ing. Clinton Cruickshank S., M.B.A.


En varios artículos, hemos señalado que Costa Rica tiene una serie de fortalezas que debemos reconocer como aliados para potenciar su desarrollo en el Siglo XXI. Sin embargo, asimismo, venimos señalando una serie de falencias y deficiencias que constituyen serios obstáculos para el desarrollo nacional.


Dado el conocimiento que en general todos tenemos de las fortalezas de nuestro país, les propongo que nos concentremos en los valladares o barreras. Los siguientes son a nuestro juicio, los tres principales obstáculos que yerguen o se interponen en el camino hacia el desarrollo de Costa Rica:


A. La falta de disciplina,

B. La concentración del desarrollo nacional en menos del 5% del territorio nacional, y

C. El exceso de tramitología o la cultura de tramitomanía nacional.


I. LA FALTA DE DISCIPLINA


Permítanme reproducir algunos de los principales conceptos consignados sobre la disciplina en mi artículo denominado: COSTA RICA, UNA NACIÓN POBRE EN UN PAÍS RICO, el cual fue publicado el día 24 de setiembre del año 2019 en este mismo medio:


“La verdad es que si tuviera que responder a la pregunta: ¿Cuál es el principal mal o el problema más serio que tiene la sociedad costarricense?, no dudaría un segundo para responder lo siguiente: el problema más serio que tiene Costa Rica es la falta de disciplina; y su necesidad más apremiante, es de liderazgo.


ALGUNAS PALABRAS SOBRE LA DISCIPLINA


Una de las causas más frecuentes del fracaso en general, es la falta de disciplina. Lo anterior por cuanto, casi siempre, la diferencia entre el éxito y el fracaso la marca la disciplina. Porque es insospechable la enorme influencia que ésta ejerce sobre los individuos, y consecuentemente, sobre una sociedad.


LAS PRINCIPALES “HIJAS” O SUBPRODUCTOS DE LA DISCIPLINA


La razón por la cual, la disciplina es tan importante, es porque esta es la generadora o responsable de muchos subproductos fundamentales para la creación de riqueza, y consecuentemente para el bienestar y la prosperidad material e incluso, espiritual de los pueblos. Por lo tanto, permítanme subrayar para resaltar algunos de los principales subproductos de la disciplina:


  1. La templanza, autocontrol o dominio propio.

  2. El carácter, la persistencia y perseverancia,

  3. La responsabilidad y el compromiso,

  4. Capacidad de gestión, y la productividad, etc.


En otras palabras, los anteriores atributos se adquieren como consecuencia de desarrollar disciplina. Por eso, permítanme declarar el siguiente gran axioma:


Dime cuán disciplinada es una nación y te diré cuán próspera es


O sea, aunque Suiza, Singapur, Japón son países pobres en recursos naturales, estas son naciones ricas y prósperas porque tienen en común el ser muy disciplinadas.


II. LA CONCENTRACIÓN DEL DESARROLLO NACIONAL


Asimismo, por ser relevante, permítanme reproducir aquí, un extracto de mi artículo denominado: LA POLÍTICA DEL TODO Y LAS PARTES, publicado el día 30 de junio del año 2.020:


“Es preciso que reconozcamos que, nuestro viejo modelo de desarrollo centralista está creando grandes perjuicios y limitaciones para el avance de nuestro país. O sea, nuestra política histórica de centralizar prácticamente todo en la Gran Área Metropolitana (GAM), hoy nos está estrangulando en varios campos fundamentales a saber:


  1. Está despoblando grandes áreas de la periferia del país y concentrando la gran mayoría de la población nacional en el Valle Central que representa menos del 5% del territorio nacional.

  2. Esta excesiva concentración humana en la GAM, es la responsable del colapso de gran parte de sus recursos, y, sobre todo, de su colapso social, vial y ambiental.

  3. Ha venido a producir una sobreexplotación de los recursos en el Valle Central, al grado de que se está produciendo una rápida y peligrosa escasez de varios de ellos, un claro ejemplo es el agua.

  4. Se está desaprovechando no sólo la capacidad productiva potencial, sino, los grandes recursos existentes en la periferia que representa más del 95% del territorio nacional.

  5. Se ha concentrado casi todo el capital humano en la GAM dejando la periferia con muy pocos recursos humanos calificados para aprovechar los abundantes bienes que existen en esas regiones y ponerlos a producir in situ.

  6. Propicia la desintegración familiar al estimular la separación excesivamente temprana de los hijos de las familias de la periferia para trasladarse a estudiar a los centros de estudios concentrados en la GAM, especialmente las universidades y afines.


Es importante señalar que nuestro modelo centralista perjudica a todos los costarricenses, y no beneficia a nadie; en otras palabras, desfavorece tanto a la periferia como al centro del país; a la primera le arrebata las oportunidades; y, colapsa, sobreexplota y agota los recursos de la GAM”.


No existe ni un solo país en el mundo que se ha desarrollado concentrando o limitando su desarrollo a una porción pequeña de su territorio. Por eso, es preciso que Costa Rica abandone su modelo centralista si de verdad aspira a convertirse en un país desarrollado en el Siglo XXI. Y entre más rápido empieza un proceso de verdadera desconcentración, mucho mejor.


III. LA TRAMITOMANÍA NACIONAL


También pido la venia para reproducir aquí parte de mi artículo: COSTA RICA: HACIA UNA DEMOCRACIA PRODUCTIVA, publicado el primero de octubre del año 2019 que en lo conducente señala lo siguiente:


“Sin duda alguna, uno de los obstáculos o valladares que se encuentran en medio del camino para lograr el establecimiento de una democracia productiva en Costa Rica, es nuestra creciente tramitología, a la que suelo llamar “tramitomanía”; dado que los costarricenses padecemos ese terrible vicio, y, hemos desarrollado la odiosa manía de establecer y exigir trámites innecesarios que tienden a ahogar todo esfuerzo por emprender.


Pues sí, a esa espantosa manía nacional, tendremos necesariamente que encontrarle solución, y muy pronto.


Concluyo con el siguiente resumen, señalando y llamando la atención sobre las siguientes grandes verdades: No existe ningún país en el mundo que ha logrado desarrollarse cuando sufre o parece de alguno de los siguientes males:


  1. La falta de disciplina. Todos los países desarrollados, sin excepción, sean estos, grandes, pequeños o medianos; son países cuya población es disciplinada.

  2. La concentración su desarrollo en una porción muy reducida de su territorio. Porque los países desarrollados han procurado extender el desarrollo a todo el territorio nacional.

  3. El exceso de tramitología o una cultura de tramitomanía. Los países desarrollados suelen ser facilitadores y no obstructores del desarrollo nacional”.


Es importante aclarar que para enfrentar cada uno de los anteriores males u obstáculos, tenemos una serie de ideas, propuestas y soluciones que no hemos consignado aquí por falta de espacio.


De seguido, me permito consignar un último aspecto extraordinariamente revelador. La cultura japonesa se fundamenta en el siguiente principio:


Tarde o temprano, la disciplina vence a la inteligencia


Esperemos que todos los aspirantes a gobernar nuestro país en los próximos años tomen buena nota de estos obstáculos o valladares que se encuentran en el camino hacia el desarrollo nacional. De lo contrario, todos sus esfuerzos podrían ser vanos, si sus propuestas no toman en cuenta la apremiante necesidad de eliminarlos.


Los artículos y comentarios expresados en las columnas de opinión de esta Revista son responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente la posición de La Pluma CR


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