Mujer y política

Licda. Andrea Muñoz Argüello

Abogada y politóloga


En la recta de las elecciones nacionales 2022, siempre es relevante destacar el significado político del voto femenino, a través de la historia. Si bien los derechos políticos se alcanzaron con su incorporación en la Constitución Política de 1949, gracias al acceso de las mujeres desde el siglo pasado a la educación gratuita, obligatoria y costeada por el Estado, lo que permitió a la nación contar con una población femenina alfabetizada y profesional.


Esa educación, junto con los cambios que exigía la época y la participación de muchas valerosas mujeres, como la Liga Feminista, contribuyeron a la edificación de nuevas oportunidades para las mujeres. Gracias al impulso de los grupos organizados de aquella época, las mujeres iniciaron el recorrido por la vida política nacional, un espacio reservado, por cultura y tradición, para el ejercicio de los hombres.


El derecho al sufragio femenino no fue una concesión, sino una conquista que tuvo un alto costo humano, para mujeres que hoy tienen un sitial de honor en nuestra historia como una nación democrática.


La primera vez que la mujer costarricense votó en unas elecciones nacionales, fue en 1953. De estas primeras elecciones con participación femenina, resultaron electas las tres primeras mujeres diputadas, todas ellas integrantes del Partido Liberación Nacional: María Teresa Obregón Zamora, Ana Rosa Chacón González y Estela Quesada Hernández.


Estas distinguidas mujeres y muchas otras más, que han pasado por esta Asamblea Legislativa han marcado la historia con sus diputaciones, y han procurado ser catalizadoras del progreso social inclusivo y económico que conducirían a la construcción de un país más justo y equilibrado tanto para las mujeres como para los hombres.


Hoy en el Museo de la Democracia de la Asamblea Legislativa destacan los retratos en la Galería de la Mujer de Thelma Curling Rodríguez Primera Mujer Diputada Afrodescendiente; de las tres primeras mujeres Diputadas Presidentas de esta Asamblea Legislativa; así como de doña Rose Mary Karpinski Dodero, doña Rina Contreras López y doña Carolina Hidalgo Herrera. Por supuesto, las imágenes de doña Laura Chinchilla Miranda quien fuera Diputada y posteriormente Primera Mujer Presidenta de la República de Costa Rica y doña Epsy Campell Barr, dos veces diputada y Primera Mujer afrodescendiente en ocupar la Vicepresidencia de la República de Costa Rica.


Recordar la historia nos permite afirmar que la igualdad formal y real entre mujeres y hombres es un derecho fundamental del ser humano, son parte de nuestros derechos constitucionales y es un imperativo para las democracias modernas, lograr el verdadero equilibrio en la toma de decisiones, los puestos de poder y centros decisorios.



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