Piden renuncia del Ministro de la Presidencia


La contratación de una agencia de publicidad ligada al Ministro de la Presidencia, Rodolfo Piza y al PUSC, en la campaña presidencial anterior, para que se encargue de la comunicación de Casa Presidencial por un monto de 150 millones de colones, generó la molestia de la fracción legislativa del partido Restauración Nacional, por las dudas que genera dicha relación en el proceso de licitación que determinó la contratación de la empresa. Además, de considerar que es un gasto excesivo en momentos que el país debe contener el gasto público ante la crisis fiscal que se atraviesa.


Bambú Capital Sociedad Anónima fue la adjudicataria de un proceso de licitación que contó con las propuestas de 7 empresas, de las cuales 3 fueron descartadas por no cumplir con los requisitos solicitados, dejando para la escogencia final a 4 agencias de las cuales el SINART formó parte, según denunció el medio digital CRHoy el lunes anterior. El monto de 150 millones será por los 5 meses que restan del 2019, y se incrementará en 745 millones de colones al final de la administración Alvarado Quesada.


Ante los cuestionamientos de la prensa por la relación entre Bambú y Piza, el Ministro manifestó “no estar enterado”, situación que refutan los legisladores de Restauración, quienes indican que es inaceptable que el ministro de la Presidencia, le respondiera a los medios que no estaba enterado de la licitación.


“¿Cómo? Si es el propio Ministerio de la Presidencia el que lleva adelante la licitación, el que recibe las ofertas, el que otorga la licitación. Si el Ministro de la Presidencia que no sabe lo que ocurre en su Ministerio, debería adelantar su salida del cargo”, enfatizó Eduardo Cruickshank, jefe de la bancada.


Cruickshank aseguró también que, de la revisión de algunos documentos aportados, surgen serias interrogantes que les motivan a pedir que esta contratación se analice en la Comisión de Control de Ingreso y Gasto Público, de la Asamblea Legislativa.


Llama la atención que entre las 2 empresas que obtuvieran el mejor puntaje, Bambú y el Sinart, la diferencia entre ambas fue de solo tres puntos, y en el cartel se estipulaban cinco puntos para la empresa que tuviera reconocimientos o premios otorgados. “¡Qué casualidad! Solo Bambú tenía premios”, cuestionó el legislador.