Sí, es mi Decisión

Carolina Delgado Ramírez

Ex Diputada


Toda decisión tiene un efecto, como dicen cada acción tiene una reacción; pero si además miles de decisiones individuales iguales se presentan, es cuando se dan cambios sociales reales y duraderos.


Un ejemplo de esto, si comparamos la tasa de nacimientos en Costa Rica, para el 2009 se presentaron 75.000 nacimientos, pero para el 2018 fue casi un 10% menos.

La disminución de la cantidad de nacimientos no es el cambio más significativo, sino que ahora las mujeres tienen hijos a mayor edad y el porcentaje de mujeres solteras que tuvieron hijos aumentó en un 13% del total de nacimientos.


Debemos entender que tomar una decisión, la que sea, lleva un proceso de análisis de lo que consideramos es o no conveniente para nuestra vida, ya sea que continuemos con una situación, la terminemos o decidamos iniciar algo nuevo.


Como mujeres hemos decidido postergar el momento de tener hijos o tenerlos siendo solteras, primero porque hemos entendido que no es una “obligación” ser madres, ya no importa que digan que “las dejó el tren” porque no se han casado antes de los 30 años. Pero además porque en la mayoría de los casos nos proponemos cumplir muchas metas de previo a conformar una familia o finalmente decidir del todo no tenerla.

Lo más importante, es que esta serie de decisiones individuales de las mujeres ticas, son resultado de un proceso de empoderamiento paulatino, del conocimiento de nuestros derechos y de la desaparición de muchos tabúes.


Como mujeres no debemos caer en la tentación de criticar a otras mujeres porque hayan tomado o tomen decisiones diferentes a las que cada una tomaría, solo asegurémonos que sí sean sus decisiones.


Pero lo peor sería no tomar decisiones, vivir asustadas de lo que las demás personas piensen o simplemente dejarse llevar por la corriente, solo nos trae frustración y una enorme sensación de fracaso. Rompamos la barrera del silencio, la tolerancia o indecisión y “sepamos ser libres”.