Soy Mujer, Soy Persona, No más Acoso ni Violencia

Actualizado: 30 de jul de 2019

Carolina Delgado Ramírez

Ex Diputada


Cuando se crece en un ambiente en el que es “normal” o cotidiano cierto tipo de comportamiento, una tiende a creer que es la realidad y como tal debemos asumirla.


Pero para verdades el tiempo, hemos visto que en los últimos años o pensaría décadas, se ha realizado un enorme esfuerzo social, para redefinir lo que se podría considerar como comportamientos apropiados y normales, y que el acoso en cualquier ámbito (sexual, laboral, callejero, político) no sólo empieza a entenderse como molesto sino denunciable.


De la mano de esta mayor conciencia individual y colectiva, debemos acompañarla con reglas sociales claras, que no existen en algunos casos y vemos como cada seis de cada diez mujeres han sido víctimas de acoso sexual en espacios públicos (2018), no puede ser que hasta caminar en la calle o un parque, sea inseguro y haga sentir incómoda a cualquier persona.


Y si hablamos en el ámbito político, el acoso y la violencia ha sido una barrera que influye en la carrera política de todas, por eso debe ser una de las prioridades de las mujeres que incursionamos en la política en los diferentes niveles; analizar, discutir y finalmente poner este tema en la mesa de los partidos políticos y del país.


Lo más sensible del asunto, es que no sólo es ejercida por los hombres hacia las mujeres, sino por otras mujeres, que siguiendo los patrones sociales aprendidos, de competencia y falta de sororidad, entre otros, que limitan o cortan la participación política de otras mujeres, aunque en la mayoría de los casos el acoso y la violencia la ejercen personas jerárquicamente superiores.

Actualmente, no existe una normativa que tipifique el Acoso y la Violencia Política, por lo que se invisibiliza esta conducta que se hace cada día más común; entre más mujeres participemos, más mujeres acosadas y violentadas.


Nuestro país requiere una normativa que defina legalmente que es Acoso y Violencia Política por Género y cómo se ejerce; que obligue a los partidos políticos a incorporar dentro de sus principios y normas éticas el respeto a la participación política sin Acoso ni Violencia, que permita definir procesos legales con tiempos ágiles de respuesta, debido a que los procesos electorales son cortos y los periodos de ejercicio de los cargos también, y al día de hoy denunciar un comportamiento de este tipo, multiplica exponencialmente el acoso que recibimos.


Para derrotar el Acoso y la Violencia Política por Género, es necesario tomar conciencia de nuestros derechos y como ejercerlos, que ser mujeres ambiciosas no nos hace “extraterrestres” y que en lugar de guardar silencio y esperar pacientemente espacios políticos, sepamos defendernos y denunciar.