¿También se Culpará a la Pandemia por los Homicidios?

Jonathan Flores Mata

Criminólogo/ Directivo Nacional de ANEP


En medio de esta difícil época, en la que Costa Rica, y el mundo entero, ha afrontado la pandemia, por todos conocida, nos hemos acostumbrado a ver muchos números y datos estadísticos. Las cifras abundan en medios de comunicación y redes sociales: contagios, tazas de mortalidad, desempleo, inflación, pérdidas económicas, y demás escenarios que se ven afectados, de una u otra forma, por la situación del covid-19.


Curiosamente, al escuchar las declaraciones de algunas autoridades, cuando responden a consultas por el tema de la inseguridad, se han notado varios discursos en los que también se busca endosar esta problemática social a la pandemia. Sin embargo, dada la reprochable costumbre de algunos jerarcas de ciertas instituciones de adoptar posiciones populistas, no es de extrañar que se intente justificar la inseguridad tras la mediocre mampara del coronavirus.


Reitero, no es de extrañar esta pobre línea discursiva en la que se busca confundir la opinión pública, y en materia de seguridad, el populismo está a la orden del día. Señalar que las dificultades económicas generadas por la pandemia se traducirán en más actos ilícitos no solo constituye un terrible error técnico, sino que también es un acto discriminatorio. Si, discriminatorio, por cuanto el espíritu de esta maltrecha hipótesis se traduce en esta pobre fórmula: personas con menos dinero es igual a más robos. No cabe duda que eso es otra forma de criminalizar la pobreza.


Evidentemente, no se puede tapar el sol con un dedo, y quienes tienen menos oportunidades de cubrir sus necesidades ostentan mayor riesgo de delinquir. Sin embargo, detrás de la comisión de un acto ilícito existen mayores variables que solo el tema económico, de lo contrario, no existirían los delitos de cuello blanco, ni la corrupción en altos mandos gubernamentales.


Ya que los números están de moda, es una buena idea verificar la estadística criminal, según los datos públicos de la página del Organismo de Investigación Judicial. Luego de una simple comparación, de los delitos contra la propiedad (en todas sus modalidades), en el plazo comprendido entre el 03 de marzo (cuando inició la pandemia en Costa Rica) y el 06 de agosto del 2020, con el mismo periodo del año 2019, nos topamos con la sorpresa de que este año se registran menos delitos cometidos en esa esfera. El total del 2019 son 19355 y en el 2020 son 10677.


Por supuesto, estos números pueden presentar cambios, aun así, es una sorpresa para este servidor tanta diferencia en el mismo periodo, las razones de ello son multifactoriales. “Ojo”, que incluso es posible que, irónicamente, la menor circulación de la gente en las calles sea uno de los componentes por los que se registran mucho menos delitos. Ahora bien, de primera entrada se puede descartar que al menos en estos primeros 5 meses de pandemia se incrementen los delitos contra la propiedad, a razón del covid-19.


Por otro lado, y quizá el tema al que mayor importancia le presta la sociedad, es el atinente a los homicidios. No es para menos, estamos hablando de la pérdida de vidas humanas, personas de carne y hueso, con familia y amigos.


Prácticamente todos hemos escuchado la trillada frase de entrada de las autoridades: “posiblemente se deba a un ajuste de cuentas por narcotráfico”. Aunque dicho estribillo es inútil para casos de femicidios, violencia intrafamiliar, conflictos vecinales y asaltos.


Desde inicios de la década anterior, el país ha sufrido un incesante incremento en la cantidad de homicidios, las cifras muestran una sostenida tendencia al alza. Por ello, no es de extrañar que el 2020 tenga una cantidad de homicidios mayor al 2019.


Para empezar, es bueno hacer la misma comparación antes presentada con los delitos contra la propiedad, pero con los homicidios. Veamos: En una equiparación entre los homicidios registrados en el 2019 y el 2020 (en el periodo comprendido entre el 03 de marzo y el 06 de agosto) tenemos que en el 2019 se dieron 208 y en el 2020 hay 215.


Se observa, como era de esperar, un incremento de casos, de la misma manera en que se ha dado por años. Me disculpo por el sarcasmo, pero debo decirlo, años atrás no había pandemia, así que resultaría absurdo que este año se le achaquen los homicidios, o la inseguridad en general, a la pandemia.


La realidad es que esta Administración también ha fracasado estrepitosamente, en la meta de disminuir los homicidios y/o de mejorar la inseguridad ciudadana. Como ya se dijo, esto obedece a una inmensa arista de circunstancias, pero en todo caso, los esfuerzos hasta ahora vistos se pueden adjetivar con una sola palabra: populistas.


Mega-operativos,(que no son otra cosa que la labor diaria policial con otro nombre), impulso de proyectos de ley que proyectan falsas expectativas (como la ley de armas o la de acoso callejero, por dar solo dos ejemplos), afirmar a los medios que un decomiso de droga es un golpe al narco (a sabiendas que las estructuras criminales tienen presupuestado un margen de pérdida previa)…entre otras acciones, son la base de mi argumento para tildarles de populistas.


Debo concordar en que la mayoría de los homicidios se conectan con el crimen organizado local. Pero eso no significa que todo está perdido y no haya forma de mitigarlos en el futuro. Lo que molesta a este servidor, y otras personas que se preocupan por el tema de la inseguridad, es la falta de acciones verdaderamente enfocadas a la prevención. Declarar el problema de las drogas como un asunto de salud pública, programas preventivos eficaces, obligatorios desde edades escolares, recopilación de información interinstitucional e impulso de investigaciones para combatir la desigualdad, la falta de oportunidades, el seguimiento de patrones negativos y lo sucedido en las comunidades anómicas, serían un muy buen inicio.


Lo realmente reprochable es que muchos de los jerarcas encargados de la seguridad ciudadana, a nivel profesional y personal, opinan igual que este servidor, e indudablemente, tienen mejores ideas, en razón de su experiencia y preparación. No obstante, han vendido sus ideales a la politiquería, que les demanda engañar a la opinión pública, por cuanto, los resultados a largo plazo (como lo es en el tema preventivo) no son útiles para la imagen de un partido político y sus integrantes.


Mientras las calles se siguen tiñendo de sangre de mujeres, familiares con culpas colosales, jóvenes de barrios marginados o personas inocentes (en un fuego cruzado); quienes tienen el poder de comenzar a actuar en pro de la prevención, prefieren la posición de confundir a la población con cortinas de humo.

¿Será que son tan descarados de afirmar que el aumento de homicidios este año es culpa de la pandemia? A mí no me extrañaría ¿Y a usted?...

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