Tres escenarios, una realidad

Actualizado: jul 18

Patricia Méndez Villalobos


Las personas por lo general son o somos producto de nuestra educación, entorno, crianza, cultura o religión, bases de la forma en que guiaremos nuestra vida para bien o para mal. Bajo esta formación se nutre la percepción que tenemos del mundo que nos rodea, pero también nos convierte en victimas de nuestros perjuicios al ver siempre los defectos ajenos y no los internos.


Con defectos y virtudes todos somos pequeñas piezas que componen una sociedad, que cada día busca avanzar, muchas veces incluso encima de sentimientos, personas y vidas que dejamos atrás sin importar si es lo correcto o no. De igual forma asimilamos situaciones de nuestra existencia como si fueran derechos que debe otorgarnos y aceptar la sociedad y no deberes que como ser humano estamos en la obligación de cumplir.


Para ahondar en el tema que quiero tratar empezaré exponiéndoles tres escenarios o micro historias de vida con el fin de mostrarles una realidad que solemos solapar con aquello que consideramos nuestros derechos por encima incluso de seres inocentes a quienes sí les violentamos su derecho de existencia.


Escenario 1


Dos jóvenes juegan con la pistola cargada del padre de uno de ellos, la emoción por darle contenido a su imaginación está en los mayores niveles. ¿Cuál es el juego?, ellos no se deciden aún, Policías y ladrones, el más común, o acabar con una amenaza extraterrestre podría ser, la adrenalina está en su máximo momento, entre carcajadas ambos jóvenes se pasan el arma y los juegos continúan. De pronto y sin que lo esperen entra el hermanito menor de uno de ellos, en el susto por ser descubiertos por accidente el arma se dispara y el cruel silencio inunda la habitación.


Tres almas cambiarán el rumbo de su vida, un ser inocente ha dejado de respirar.


Escenario 2


Un hombre entra en un pequeño negocio, su intención es clara, necesita dinero y el pulpero a esta hora tiene las ventas del día, sin que esté último se lo imagine siquiera, el tipo entra en el negocio y de la nada saca una pistola y apunta al pulpero, entre gritos pide se le entregue el dinero. Tanto el pulpero como el hombre están nerviosos, el pulpero del susto se paraliza y el asaltante para según el hacerlo reaccionar dispara cerca del pulpero, hacia abajo, a su izquierda. El silencio de la noche es interrumpido por un grito desgargante, detrás del mostrador, junto a sus carritos yace en el suelo el cuerpo de un pequeño niño, el hijo del pulpero.


La vida de una familia ha quedado marcada. Un ser inocente ha perdido su vida.


Escenario 3


Ella tiene una vida increíble, un trabajo de primera, una posición social muy beneficiosa, amigas con quienes comparte unas charlas cada sábado a la semana en el mejor club social del que son socias, hablan de sus éxitos, del último grito de la moda, de la pobre secretaria que Ella tiene, una mujer que nunca surgió porque se quedó con un tipo que no era de “su condición”, o decidió tener hijos que le impidieron avanzar, en fin, la vida de Ella transcurre entre lujos y chismes. Un día Ella comete un error en los cálculos de un cliente muy poderoso y pierde acciones millonarias en la bolsa, Ella está desesperada, que va a hacer, perderá mucho dinero para hacer frente a esta situación, perderá su estatus, deberá dejar el club, cambiar de casa, podría perder su auto y sus amigas, ¿qué pensarán de ella? Ha fracasado. La sociedad de la que formaba parte hasta hace solo unas horas la mirará con otros ojos, ya no encaja.


La vergüenza la deprime, debe apartarse antes de que todos se den cuenta de su "caída", de pronto, entre sus pensamientos surge una idea, su secretaria, su vida es sin importancia, no como la suya, así que idea responsabilizarla del asunto, entre engaños y mentiras ella consigue que su secretaria firme documentos que sin saber la harán responsable de una millonaria deuda, ese no es su problema, en la mente de Ella solo cuenta seguir en la apariencia, unos números por aquí y otros por allá le harán acomodar algunas finanzas y su cliente, bueno la bolsa es un gran riesgo y él lo sabía. Lamentablemente “su socia” hasta hace unos segundos su secretaria, tomo malas decisiones sin consultar y es la responsable de esta gran catástrofe financiera. En cuanto a su imagen, Ella sabe que seguirá intacta. A veces el sacrificio es la mejor carta.


La vida de un inocente ha sido truncada, murió entre las injustas manos de una sociedad podrida por el estatus.


Una realidad


He presentado tres dolorosos escenarios y aunque exponen situaciones distintas, en todos ellos se utilizó un arma, física o metal, pero esa arma se activó y acabó con la vida de inocentes, que nunca imaginaron su destino, ni pidieron ser parte del momento, fueron producto de circunstancias ajenas en las que medió la inocencia, la inexperiencia, la confianza y la cruel violencia para terminar con sus vidas.


Todos estos escenarios son parte cada día de una realidad que pesa constantemente en el ambiente y que muchos tratan de ocultar, escuchamos frases como "es su derecho, es su decisión", se preguntaran tal vez ¿qué tiene que ver esto con lo escrito?, si aún no han llegado a la línea de mi artículo. Les diré que los tres escenarios son la realidad de un crimen, de un aborto.


Producto de la inexperiencia y juventud de una pareja que entre sus juegos por adentrarse en la sexualidad comete errores que terminan en un embarazo no deseado y ante el miedo recurren a terminar con la vida de un inocente que llegó inesperadamente.


Producto de un acto cruel de violencia en la que la víctima se convierte dolorosamente en el verdugo de otro inocente y el culpable de semejante acto quedará libre de respirar cada día. Una realidad que, debo indicar justamente, solo quien ha vivido esta cruel y despiadada violencia puede decir a ciencia cierta lo que siente. Sólo apeló a la vida de la más inocente de las criaturas.


Producto de un embarazo donde el inocente feto no tendrá la posibilidad de desarrollarse como cualquier otro menor, por no contar con las facultades físicas, motoras, o mentales que la mayoría de bebés tienen. Un embarazo que se convertirá en algo no deseado afectará la vida de sus progenitores, cambiará su estatus, y aunque suene cruel decirlo hay personas, que aún no me explico que hay en su corazón, para las que es una vergüenza procrear un bebé con necesidades especiales, se ciega el razonamiento y buscan terminar con la vida de un inocente antes que la suya deba cambiar.


Así es el aborto, tres escenarios crueles que terminarán con la vida de un pequeñito ser que no puede defenderse y mucho menos es culpable de las circunstancias que lo procrearon. Por ello, no es de recibo aquellas manifestaciones que a pulmón y rasgos de vestiduras en marchas proliferan "es mi derecho, es mi vida", "es mi cuerpo, es mi decisión". No, no es un derecho acabar con la vida de otro ser, no, no es solo una decisión al azar donde hoy no me conviene, no existen derechos que le otorguen a una persona el acabar con la existencia de un inocente. No se da una pistola a un criminal para que cuente al tin marín de do pingüe.


El arma está en sus manos, usted decide si será el asesino que dispare o entregará esa vida a otro ser que podrá darle un futuro mejor. Eso si es su decisión.

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