“Un soldado del ejército de la salud ha caído; perdió la batalla”

  • “Su nombre era Reinaldo”, sentida despedida de la CCSS a médico fallecido por COVID-19


La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), rindió un sentido homenaje a Reinaldo Albernás, médico de 54 años que falleció el pasado lunes 20 de abril, por causa del coronavirus COVID-19.


Albernás, sufría de hipertensión, diabetes, tabaquismo, además de otros padecimientos, que complicaron su recuperación y pese a haber dado negativo en la última prueba que se le realizó, las secuelas complicaron su salud hasta provocar su fallecimiento.

La institución destacó su carrera profesional como ginecólogo en el Hospital de Alajuela, así como su calidez humano y dedicación al servicio de los demás.

Despedida a un guerrero:


El lunes 20 de abril, al ser las 7 y 10 minutos de la mañana, las fuerzas del médico, colega, amigo y hombre Reinaldo Albernás se acabaron.


Su luz se apagó tras una batalla feroz de 45 días, no sólo contra el virus SARS-CoV-2 que entró a su cuerpo y le enfermó de COVID-19 sino contra la intolerancia de muchos, que sin conocerlo, le juzgaron, que sin nunca haber compartido un hola o adiós con él, lo habían sentenciado desde que se anunció, más entre rumores y filtraciones, que él, Reinaldo, era el primer costarricense en ser positivo por esta enfermedad en el país aquel 6 de marzo pasado.


Reinaldo fue un médico afable, abnegado, que estuvo siempre dispuesto a ayudar, a ir más allá de sus obligaciones.


Su muerte es una noticia desgarradora para quienes con él laboraron a lo largo de sus años como ginecólogo en el hospital San Rafael de Alajuela, porque la esperanza de su recuperación latía fuerte en todos los que le conocieron y en muchos que no le conocían pero como personas de bien, deseaban su recuperación.


Hoy le lloran sus padres, familiares, colegas, amigos y decenas, no, miles de compañeros de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) quienes saben que un soldado de este ejército de la salud ha caído; perdió la batalla.


A sus familiares les enviamos nuestro más sentido pésame, tengan la seguridad, que en nosotros, vivirá para siempre la memoria de un profesional de la salud abnegado, luchador y solidario, de esos que hacen grande a la Caja, a Costa Rica.


Hoy nos queda la tristeza por su partida pero tomaremos su recuerdo como un aliciente que fortalezca este ejército de la salud que hoy, hace frente a una de las batallas más grande que la sociedad moderna ha visto.


¡Descansa en paz Reinaldo!, que acá seguiremos juntos, protegiendo a Costa Rica y a cada uno de sus habitantes.