Urge consolidar las elecciones municipales con una mayor participación ciudadana

Ing. Clinton Cruickshank S. M.B.A


A solamente doce días de las justas municipales, permítanme la siguiente reflexión sobre la importancia de dichas elecciones y de los gobiernos locales en general. Lo anterior por cuanto, nuestros ciudadanos históricamente le han dado más importancia a la elección de presidente, vicepresidentes y diputados que a le elección de su gobierno local.


La separación de las elecciones municipales


Dado que en el pasado tanto las autoridades nacionales como las locales se elegían en un solo proceso electoral, no había tanta consciencia de que los ciudadanos por mucho suelen darle mayor importancia a la elección de las autoridades nacionales sobre la de las autoridades locales. Ese hecho quedó en evidencia con la reforma del Código Municipal de 1.998 en el que se cambió el nombre del Ejecutivo Municipal por el de Alcalde, el cual pasó a elegirse mediante voto popular; reforma que además estableció la elección de las autoridades municipales en comicios separados a partir del año 2.016.


Esa separación de las elecciones municipales de las nacionales dejó al desnudo el poco interés de los ciudadanos en las elecciones locales, lo cual es sin duda alguna, una paradoja, dado que el gobierno local es el más cercano a ellos, y porque, además, se supone que es el principal responsable del desarrollo y del bienestar de las comunidades.


Sin embargo, por años los ciudadanos se han interesado mucho más por quiénes serán su presidente, sus vicepresidentes y sus diputados que por quiénes serán sus gobernantes locales.


Incluso, hubo épocas muy recientes en que, las papeletas municipales sencillamente se llenaban para cumplir con el requisito electoral, pero sin tomar en cuenta la importancia estratégica de las municipalidades para el desarrollo local.


Esa indiferencia ciudadana por su gobierno local perdura aún hasta hoy, y se refleja en el elevado nivel de abstencionismo que existe en las elecciones municipales. Porque, por ejemplo, en la última elección celebrada en el año 2.016, el abstencionismo fue del 63%.


Algunas razones del elevado abstencionismo en las elecciones municipales


Existen muchas razones que explican el elevado abstencionismo en las elecciones locales. Veamos algunas de las más importantes:

  1. Porque los ciudadanos no creen en la utilidad su voto municipal

  2. Por la desconfianza generalizada que existe con respecto a los gobiernos locales

  3. Por la pérdida de credibilidad de la clase política frente a los ciudadanos.

  4. Porque los ciudadanos aún no creen que a nivel local se puede resolver muchos de los problemas de sus comunidades. Lo anterior, por la cultura creada por el modelo centralista que ha prevalecido en el país desde siempre.

  5. Por la falta de información de los ciudadanos. Existe un gran desconocimiento de quiénes son los candidatos en contienda. O sea, porque salvo pocas excepciones, los ciudadanos no los conoce.

  6. Porque se le da muy poco valor a la participación democrática a nivel local, entre otras.

El alto nivel de abstencionismo en la elección de los gobiernos locales, por las razones antes señaladas, provoca que las autoridades municipales lleguen al poder con muy poco apoyo, y consecuentemente, con poca legitimidad. Por eso, urge atender dichas razones para así despertar el interés de los ciudadanos en participar en dicha elección que es sin duda alguna, la más importante para las comunidades por ser esta la responsable de la elección de las autoridades más cercanas a la gente, y, las más relevantes para resolver los problemas comunales.


El Instituto de Fomento y Asesoría Municipal (IFAM) y el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE)


A fin de enfrentar y resolver las razones antes señaladas como responsables del alto abstencionismo en las elecciones locales, una institución como el IFAM puede y debe ayudar mucho. Incluso, me atrevo a decir que, en este campo, nos está debiendo. Dicha institución cuya función es fomentar y posicionar la cultura municipal en las comunidades, debería tener un genuino interés en crear una mayor conciencia ciudadana sobre la importancia de su gobierno local, lo cual, sin duda alguna, aumentaría su participación en la elección de sus autoridades.


Por otro lado, aunque el TSE ha hecho esfuerzos con algunos anuncios publicitarios sobre el proceso de elecciones municipales y su importancia, creo que los mismos no han sido suficientes como para forjar y crear una cultura que favorezca las expectativas ciudadanas con respecto al valor de su participación democrática en los procesos electorales locales. Y en eso, la lógica indica que debería establecerse una alianza entre el IFAM y el TSE a fin de unir esfuerzos para promover vigorosamente no sólo las elecciones locales, sino, también la importancia y los alcances del gobierno local para los ciudadanos. Todo a fin crear y posicionar la cultura municipal en la “psique colectiva” de la gente, y así, elevar su nivel de interés en todo lo relativo a su gobierno local.


Los beneficios de la toma de conciencia ciudadana sobre la importancia de su gobierno local

Una vez que los ciudadanos lleguen a entender la verdadera importancia de su gobierno local, se desatarán una serie beneficios o subproductos colaterales para el país como los siguientes:


  1. Habrá una mayor conciencia en el proceso de escogencia de las autoridades para el gobierno local.

  2. Aumentará el interés de más personas en participar en los gobiernos locales,

  3. Facilitará el proceso necesario para que las municipalidades avancen hacia una democracia que he venido llamando de “Alta Intensidad”, o sea, hacia una democracia ciudadana, que eleve significativamente la participación de la gente en los asuntos que les compete.

  4. A consecuencia de lo anterior, aumentará el nivel de la supervisión de los ciudadanos de la labor de las autoridades municipales.

  5. Los gobiernos locales serán crecientemente más transparentes frente a los ciudadanos.

  6. Se creará una mayor consciencia sobre la necesidad de pagar los impuestos municipales y exigir resultados.

  7. Las municipalidades se convertirán en verdaderos gobiernos locales, o en lo que hemos venido llamando “Pequeñas Repúblicas” que irán poniendo sobre sus espaldas la responsabilidad del desarrollo integral y del bienestar de las comunidades.

Concluyo señalando que es imperativo que las municipalidades vayan alcanzando su “mayoría de edad”. Esto a fin de ir sustituyendo el vetusto y disfuncional modelo de desarrollo centralista que históricamente adoptó nuestro país. Y para que alcancen su “mayoría de edad”, será necesario un aumento significativo de la participación ciudadana en todas las etapas del proceso de los gobiernos locales; empezando por las elecciones y luego, en los cuatro años de gobierno.


Por todo lo anterior, invito a todos y cada uno de mis compatriotas para que juntos hagamos historia, reduciendo sustancialmente el nivel de abstencionismo, yendo a votar el próximo domingo 2 de febrero.


¡ASÍ QUE A VOTAR TOD@S!