Urge una epidemia, pero de sentido común

Carolina Delgado Ramírez

Ex Diputada


Como seres humanos tendemos a tener cierto tipo de actitudes que nos hacen vivir como si estuviéramos en una burbuja de cristal, a ignorar los problemas que no cruzan esa barrera social que nos hemos auto impuesto y ver desde una perspectiva a veces poco realista lo que está sucediendo a nuestro alrededor.


Un caso muy claro es el alejamiento de la población en general a los procesos políticos, sin si quiera pensar en participar en procesos internos de partidos políticos, solo de acercarse a las urnas para elegir nuestras autoridades locales, de cada 10 personas 6 no fueron a votar el pasado febrero; simplemente porque creemos que las acciones de los gobiernos locales no me afectan mi realidad cotidiana.


Otra realidad que ignoramos es la “violencia” de todo tipo que sufren las mujeres, lo peor de todo, es que no solo lo ignoran los hombres y las organizaciones en general, sino las mismas mujeres, ya sea que lo sufran o no, esa simplemente “no debe ser su realidad”.


Hoy vivimos otra realidad, que muchas y muchos han pretendido ignorar o que simplemente se ha convertido en palabras y no acciones, como es la PANDEMIA declarada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).


El COVID-19 es una enfermedad considerada epidémica, es decir, que se puede extender a TODOS los lugares y puede afectar a TODAS las personas.


Deberíamos entender que seguir ignorando las consideraciones y precauciones que se deben atender para no solo no enfermarse, sino para no enfermar a otras personas, puede llevarnos a la muerte, sino entre más dure este proceso, más se verá afectada la economía mundial, de país y personal.


Hoy el SENTIDO COMÚN y la RESPONSABILIDAD, deberían convertirse en una epidemia (“enfermedad de todo el pueblo”) mundial, entender que cada acción tiene una reacción y que todo bueno o malo nos va a tocar a la puerta en cualquier momento.


Nunca digas a mí nunca me va a pasar, cuando ya puede estarte sucediendo!!!!!

Los artículos y comentarios expresados en las columnas de opinión de esta Revista, son responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente la posición de La Pluma CR.